martes, 22 de diciembre de 2015

Los años transcurrieron. Los días de verano se perfilaron eternos y las tardes contorneadas de un gran aplomo. Durante la semana compaginaba estudios y trabajo, labor que desarrollaba en un centro de suvenires y fotografía en uno de los lugares más bellos de España. Casual y accidentada profesión ésta que le traería incontables sorpresas. Las coincidencias que el destino le depararía no serían fruto de una mera coincidencia, solo debía esperar pacientemente… todo llegaría a su tiempo. 

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