domingo, 26 de julio de 2015

         

                         ANIUSKA


Su nombre es Aniuska. Aniuska Doblepé. Desconozco su procedencia, nunca me ha dicho de dónde es, ni yo se lo he preguntado... aborrezco las preguntas con hilo, los interrogatorios. Rostro delicado y bondadoso. Es de esas personas que con una sola mirada o una suave caricia cubriendo sus palabras, usurpan de un soplo los sentidos de quien la rodea. Recubierta por un glamour envidiable. Posee un ángel perpetuo adherido a su halo invisible. Le surca y custodia cada intersticio con disciplina militar.
Es profesora. Profesora en una academia del centro de la ciudad. La conocí en el transcurso de una charla de bienvenida en uno de esos cursos avanzados donde, en pocos meses y desmesuradamente, puedes conseguir una titulación. Escuchaba con atención sus vocablos convincentes y decididos. Ciertamente ponderaba todo esto con el desagrado que ofrecía aquella clase improvisada, albina y con una sensación gélida. Tras la dialéctica persuasiva y razonada, convenció sin demasiado esfuerzo a todos los asistentes, disipando metódicamente las dudas que surgían.
Dado el carácter extrovertido y experimentado de ella, conectamos más profundamente. Hizo más fácil mi andadura. En todo momento mantuvimos por frontera la discreción y la reserva de cada una de nosotras. Mi ingenuidad siempre estuvo protegida por un salvavidas frente a su cordura de los aspectos mundanos. Yo siempre permanecía encubierta y sumergida como campo de arroz, ante su sabiduría y prestigio. A veces me he encontrado perdida en vericuetos complicados, y Aniuska me ha prestado su colaboración, reflotándome como submarino que emerge para abastecerse.
Su forma de ser, su fortaleza psíquica... arrasaba con toda la entereza que su semblante le sugería. Mi inseguridad con el mundo de fuera provocó que la estancia allí hiciera la permanencia más llevadera en todos los sentidos.
Sin reconocerlo, su ente me atrapó porque las dos, secretamente y en silencio, poseíamos algo en común... y sin inventar excusas, fue relatando cuanto le incomodaba y apretaba en la garganta. Sus historias con regusto ingrato, la violación de los derechos propios, me aturdían.
Por un tiempo anduve absorta, el filo de sus palabras quebrantaba sin duda el estupor. No sabría explicar... No se puede vencer a un huracán en su máxima virulencia y solicitarle cordura y clemencia a la vez. Yo lo sabía ya que a veces ella me recordaba a mí...porque en situaciones arbitrarias o inconexas, con un punto despótico rozando los mismísimos cielos, él retorcía su ingenio hasta cumplir sus aspiraciones, con firmeza. Buscar y buscar... que si pretende humillarme... que si vejarme... ¡que sí, que sí, que lo consigue!... Objetivo cumplido, otro día destrozado, hecho añicos, cual espejo con una pedrada.
Y continúas viviendo, sola o mal acompañada: por los hijos, por tu familia, por una misma. Y prefieres salir de casa en cuanto tienes oportunidad o él te lo permite, con o sin apetencia, con o sin motivos. Respirar y oxigenarte. Copar la mente con actividades que te seduzcan e inviten al olvido, aunque solo sea temporal. Porque de vuelta a casa, después, al día siguiente, en otro momento... empezará donde lo dejó. Porque lo sabes, y eres capaz de reconocer que no estás enferma como él. Y un único deseo te embarga el sueño, vivir... a veces ella me recordaba a mí. 


viernes, 17 de julio de 2015



De mi primer libro... POESÍA DE UN ITINERARIO




ÚLTIMOS QUEJÍOS´


¡Cuánto lamento en ese grito de lamento!...
el cielo lloró y desplegó sus quejíos más fúnebres
entre Víznar y Alfacar se acabó con la reyerta

Frialdad en ese dieciocho de agosto
la muerte se ahogó en esa jornada
y las notas de la guitarra durmieron

El cielo lloró sus quejíos más fúnebres
el filo de los puñales lo sustituyó la pólvora
¡Cuánto horror en ese error…!

Dieciocho de agosto…






MI HERMANA



Tu lejanía y destino binomio de crueldad,
pensamiento y ruleta rusa van al acecho,
y cada intento de venturas, traspiés en el tiempo.

Vivencias de fuertes mareas erosionadas,
olas que descubren arrecifes de coral,
corrientes marinas en surcos de aguas turbias.
...tus fueros embriagándose de primaveras.

Mi timidez se ocultaba en tu sombra,
custodia enloquecida tres cerrojos,
candor huido, viajera
s larga distancia.

Y sobre el puente elevado... sobre el puente,
emerge tu silueta, se sumergen mis lágrimas...
Me siento indefensa, falta desamparada.

...algunas mañanas lloro por tu descollada ausencia.









L I B R E



Y esa mañana decidí poner cierre al cupo.
Convocar a mis principios y surcos en pleno,
dando un golpe de efecto a la cordura,
silenciando las urgencias del alma…

Decidida pues a romper con éste eterno delirio,
donde me conducía a un oscuro pozo de fracasos,
donde pretendía cicatrizar la postguerra de mi vida…

Y esa mañana decidí poner cierre al cupo
dándole espaldarazo al fuego cruzado de torturas.
Achicando nuevas heridas,
sin importarme el antes o el después,
lo que dicen o dirán

Despistando al laberinto que vencía a mis sentidos.
Reforzando el puente de la vida y yo
Reconociendo cuando el río baja su nivel
Adormecí recuerdos y huellas deformadas
Huí de miradas inhóspitas…












MAS hija que MADRE



                                    Desearía detener contigo, madre, mis pesadillas,
     proclamar la victoria desde lo alto del monte,
arrojar al viento este nudo opresor,
aplazar mis diligencias costumbre, buscar tu mirada

Combatir la desidia y olvidos,
y juntas emprender nuevas aventuras,
sin ignorar camino ni caminante,
y hacer del sendero escarpado una llanura.
Sentarme contigo a descansar,
impulsar esa magia, madre e hija
donde hipotecarías tu vida por…
contemplarme siempre atinada.

¡Que nadie me robe tu arrullo,
tu canción de cuna!
¡¡Déjame que despierte con el cascabel de tu risa,
la brisa de tu aliento,
el roce de tus manos¡¡
un despliegue cenital atravesando mis sentidos.








NACIMIENTO



Sumergida en el espejo de los sueños...
navegando por la Estela de tus movimientos
mis recuerdos engrandecen aún más tu mirada

Pareciera que cielo y tierra fuesen únicos dueños…
la noche se violentó y se escuchó cruentos lamentos
enmudecido quedó el viento y...

la hermosura callada por tu llegada








                                              VERDE, TREBOL
VERDE TREBOLÉ



Trébol, trébole, pregunté por un brillo verde,
Trebolé
verde como la hierba en primavera
y el estanque del nenúfar solitario
y no lo encontré …
Trebolé
Mis palabras se ahogaban entre la fusión rojiza
y la oscuridad…
el cobre de ese cabello innato
y el acopio de la noche, furtivo
sumergidas ya en la humildad,
Trebolé
El tiempo amañaba en el reloj las desavenencias
doblegó a las heridas
El arroyuelo dirigía su canto
los chopos le marcaban la coral…
Trebolé
(…armonizaba la música, respondía a las ausencias)










E L     A D I O S




Enmudecida el habla, callada el alma…
Dibujé un adiós colgado sobre un hilo de conformidad,
un silencio atado a pensares escurridos de cordura,
sumergidos en el río que desemboca a la mar.

Revestí los pies de cómodo calzado,
el pecho con fina seda
negocié sinrazones y habladurías del corazón,
burlé el halo, conquistando el adiós preciso.

Aventajada ya, cruzaré la hondura al abrigo del frío…
una crisálida junto a la metamorfosis,
una más, seré una más sí…

Enmudeciendo el habla y callando el alma…












DIALOGO



y el día despareció en su totalidad.
Enfurecido el sol, se refugió tras la luna
ocultase cristalizado, recubierto de musgo

Como antaño, se elevó acompañado de su sentir
y, atenazado por la sinrazón emprendió el camino del frío.
Cabizbajo continuó su andadura…

Al paso se embriagaba el entendimiento y la Piedad …
Quedó atrapado por su risa y,
engrandecido con el poder del diálogo

















DE TU CORAZON



Sé qué hay tras el muro
indago tu presencia
¡salvamento de urgencia!

Regalo eterno tu voz
y las curvitas de tu corazón
son como muequitas de pasión

Tus palabras no juegan al escondite
tu mirada chispea sinceras burbujitas
reflejándose en tus pupilas transparencias
muy bonitas













SILENCIO




Si lo pienso me asusto
flor que se marchita… pedregal austero.

Me cuelo en tu telaraña incorpórea
tu presencia me enriquece.

El abismo roza mis pies
y el viento murmura tu nombre.

Me achicas la razón; hazme sitio en el olvido…
la tristeza delator anónimo.

Silencio sonidos en mi garganta
imágenes encadenadas se doblegan al recelo.

Corazón sensato, hilvana que hilvana
Laetus separationis est”













H U I R


Boca tosca nunca murmuraste amor
acaso, quizás, vocablos truncados,
letras maltrechas en renglones corvos,
eco yermo embriagando fríos lamentos

Disculpas si hubiere inadecuado en mí,
si se revelare gesto embrollado,
o seña tuerta en mi rostro silente…

huir plantease ante emboscada cruel














                    MARCHASTE



                     Marchaste, mi garganta enmudeció,
                     más asentía tu presto regreso.
                              Y mi piel suspiraba…ocaso espeso,
                          con la fiel escota, mi mente ansió.

                              El Dios nuestro con tu salud negoció.
                            Sin saberlo tu Jesús dio más de eso,
cursando sin consenso tu progreso,
procurando tornar cuánto se le dio

Ruego indultes si acaso, al frío olvido
porque enriquecedora es tu presencia,
naufragio mi ser… resultare perdido.

Y continúa inquietándome tu ausencia,
porque lúgubre mi vida ha nacido
así cedas, veré tu residencia


















COMO AMAS…



Tal como amas,
                                           fiel espejo bruñido
                   no forjaste embuste, así,
                   triunfo leal

                       Que tus empeños no
                    vuelen del nido
                    y mi ser enmarañe
                    el virus mortal

                                                    Quietud del alma,
                                            aflijo férreo huido
                    do paraíso hallares
                    con su arsenal

                        Mimarte querría, más,
                     lo retardé …

                          y yo de aflojar cuerdas
                     siempre me acordé













                  REFLEXION…




Defiendes tu baluarte, sobresales… escoltas fieles
la juventud y el intelecto te ampara

Te exhibes porque derrochas un cariño exultante
ignoras como se mutilan razón-corazón

El paraíso honesto florece cada aurora
arrestos vendrán de ulterior

Abrigados quedan los besos y el pan…
al futuro otros se rendirán y someterán

Presente eclipsado, mañana allende
primaveras oníricas, pasarela al invierno













LUNA NUEVA


Tardío y fiel, estío bajo mis pies

escalada lenta, yedra trepadora.

Mi mente pregunta a las travesías

ebrias de paz y sueños, sueños y paz

Sin noticias, es más cruel el vacío

aún fuerte el pacto, falto por tu ausencia

cerca, lejos, como amor marinero

¿te vas y vuelves?… así llama el eco

Pensé si olvidare de mí el otoño

caída de hojas…invierno seguro

¿en tu mochila pusiste mi nombre…?

Cuando vuelvas, manto de flores, risas

armonía, sutil lluvia de estrellas…

mi retiro lucirá luna nueva










                                         ¿VOLVERAS…?



Tornaste cita tal muro de amparo
reclamo ansío de cuántos soñaba,
así dormida falta sin reparo
la noticia doble brega mandaba


Ojos, voz… leyenda sine preparo
batieron penosas faltas pegadas
más su figura habitará reunida…
¿volverá?, preguntábase mi vida



















A TI…


Confieso esquivar tu espléndida mirada…

Rebuscar mis palabras al transitar por tu cercanía
y tropezar con la debilidad de mis movimientos…

Que a veces el sosiego de tu voz he procurado,
-con mi llanto interior acosado-.
Que tu presencia me sonroja y enriquece.

Confieso luchar sin ganar, pero de frente al dolor.
Destituir a mi alma con descarada provocación.

Te confieso que a veces
esquivo tu espléndida mirada…















SIN PALABRAS


Ni siquiera he percibido tu mirada y,
tu imagen da vueltas en torno a mí

Cuando aún no has surcado tu paraíso
yo ya siento la frescura atravesar mis sentidos

Y todavía que tu ausencia embriaga la estancia
                                            el deseo de permanencia se desata embravecido















DESOLACION


Años altaneros, sino acuñado
rencores mundanos, fortín rocoso
rumores certeros, fondo boscoso
faz externa, cadalso perpetuado.

Ruedan lágrimas, aciago corazón
como meandros por el río medio,
alma afligida con diálogo nimio…
y el silencio desposó con la razón.

Su ente gélido velaba el enigma
soberbia, juegos, risas, crepúsculo
armazón mordaz su letal carisma.

El alma permaneció desvaída
suscrita a la timidez y al adagio

flor con hojitas si suspiras vida.